Foo Fighters - Quilmes Rock - 4 de Abril

Esta es la historia a la odisea de ir a un Quilmes rock un miércoles, que llueva con rayos y sobrevivir para contarlo. Es la historia de la travesía que tuve que vivir desde Caballito hasta Nuñez.
No voy a hacer comparaciones porque no es mi estilo, pero cada vez entiendo menos cómo es que nosotros, los consumidores no nos quejamos de esto como corresponde y muy por el contrario aceptamos esto y todo lo demás (además del excesivo precio.
Llegué, a pesar de todo, con los minutos justos para disfrutar del estadio lleno de gente y mirando de reojo el cielo que ya se atrevía a mostrar lo que dentro de algunos minutos se convertiría en la tormenta perfecta.
Bastó que me pueda posicionar como corresponde para que Alex Turner comience a tocar y, mágicamente, los rayos comenzaran a visitarnos con sus amigas, las gotas.

 Muchos aún escucho quejarse por la lluvia, y esos rayos que parecían que iban a caer al lado nuestro. Sin embargo yo, que suelo hacer cosas raras para la gente normal, quiero aprovechar esta ocasión, dado que el recital en si fue muy parecido al vivido en Lollapalooza, para hacer una mención especial a esa compañera loca que me acompaño toda la noche. La lluvia.

Si, esa linda lluvia que hace que uno se quiera mojar todos los días; así. Y ahí. Como esas lluvias que te agarran en el medio de un partido de fútbol, en el medio de la cancha (sic) y decís "que mierda", pero después de los primeros cinco minutos, la cara se empieza a transformar y todo pasa a ser una cosa inexplicable.

Y esas cosas inexplicables, todas ellas, sucedieron esa noche. Para la preocupación de muchos y para la alegría de otros, luego de que un engripado Alex deje el escenario sin la posibilidad de hacer los bises porque se caía el techo, y de que los técnicos salieran como si hubiera habido un accidente de F1, la cara de muchos de nosotros se transformó al imaginar que lo peor estaba cerca: La cancelación del show. Me mojo todo lo que quieran, pero no me suspendan el show; ya era un simple orgullo por haber llegado a tiempo desde Almagro a Nuñez.

Pero no, Dave en un acto al cual simplemente vamos a denominarlo LET'S GO ROCK, FUCKERS! salió y sin que le importe nada dijo "Vamos a tocar igual, y ninguna lluvia nos va a detener". Y en ese momento, ahí, sentía que las piernas se me estaban por caer.

Si, por un lado lo pensás y es raro ver un recital con las luces prendidas; pero a la vez, ¡ves todo! Tanto vos como ellos. Y lo mismo dijo Dave al final cuando comentó como la devolución del público (Gracias Argentina por ser, cuando queres, como sos) que ellos no están acostumbrados a ver. Imagino que el hecho de que ellos vean lo loco que te estas poniendo los debe poner mas locos y así, sucesivamente...

El recital no varió mucho a lo que ya dijimos, sucedió en Chile.

Lo que si, aún no puedo creer de haber visto y creo que jamás me cansaré de hacerlo, es de esto. Enjoy.




De aquí para allí (AKA Back & Forth)


Por segundo año Lollapalooza reunió a más de cien mil personas durante el fin de semana en Santiago de Chile. Para los que recién se desayunan, lamentablemente no mucho tiene que ver con el festival Hullabalooza de Los Simpsons al que, seguramente muchos de nosotros nos habría gustado asistir. Lollapalooza es un festival original de Estados Unidos, que se originó consecutivamente entre los años 1991 hasta 1997 bandas como Jane's Addiction; para hablar en criollo, sería el WoodStock de los 90. Todavía me asombra como es que esta clase de festivales no llegan a suelo argentino. ¿Serán los costos? ¿Serán los empresarios? ¿Serán las bandas? Nevermind, estamos acá para conmemorar y hacer honor a algo mas importante; era por eso que era donde yo sentía que debía estar; era la primera vez en que Dave Grohol y compañía pisarían suelo sudamericano con esa banda descomunal llamada Foo Fighters (Si, dejamos de lado su visita con Nirvana en 1994). Era además, mi primer festival, esa enciclopedia interactiva que te muestra lo que es vivir música, como una Enciclopedia de Rock (Capusotto Dixit) que querés absorber, que se apodere de tu ser y salir a gritar a los cuatro vientos que no hay mejor lugar en donde estar parado que ante toda esa gente sin ningún otro interés que ese: La música. De lado queda el sol, de lado queda el exquisito humor chileno y todas las cosas por las que uno tiene que pasar para llegar a esos dos -al principio- interminables días. Era y, es, la ocasión perfecta para poder festejar y disfrutar de esas bandas que siempre quisiste escuchar pero que sabes que hay altas probabilidades de que jamás las encuentres en tu país; y, a menos que seas millonario y puedas ir a recitales de país en país, hay que aprovechar esas 48 horas de pura música.

Friendy Fires, TV On The Radio, Foster The People, Gogol Bordello y Morodo fueron algunas de las bandas que empezaron a calentar las tardes de ese fin de semana glorioso en el Parque O’Higgins para dar lugar a las bandas que todos queríamos ver; y cuando digo todos, me refiero a todos aquellos que asistimos al festival con el fin de escuchar música y no como acto de presencia (No me atrevo a decir Check In) para encajar en esta Generación X. Es sabido que en todo recital hay gente que va para simplemente poder subir una foto en las redes sociales de su preferencia pero este caso fue, por lejos, el peor de todos.

El Sábado fue el turno de Cage The Elephant, Gentleman y Gogol Bordello, quien le dejó el paso a la banda liderada por Alex Turner: LA banda del Sábado (¿En serio tenía que cerrar Bjork?). Es raro decir esto, pero me sorprendió que Alex vaya diciendo de qué álbum era/es cada tema. ¿Es algo normal en él o simplemente lo hizo porque tenía miedo de que la gente no sepa qué música toca? Creo que hay un momento bisagra en la vida del artista en donde este ya no tendría que explicar el origen de sus temas sino, simplemente, cantarlos aunque sea con el mejor estilo Pablito Ruiz. El Riff de "Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair" fue detonador suficiente para que la emoción desbordara por mis venas. Siguieron jugando con la ebullición en mis venas con Teddy Picker, Crying Lightning, The Hellcat Spangled Shalalala, Library Pictures y Brianstorm; así fueron yendo y viniendo por sus discos de estudio para terminar su repertorio con When the Sun Goes Down. Después de mucho gritar y esperar por R U Mine y, sus hits más conocidos (Fluorescent Adolescent, 505) la banda de Sheffield se despidió del escenario y de Chile para darle lugar a Bjork, momento que no podrá ser comentado por mi, porque me fui a ver en lo que yo considero el mejor teatro multiuso de TODA latinoamérica: El Movistar Arena, quien albergó al famoso Calvin Harris; lugar que fue propicio para que el DJ pueda desplegar una batería de luces, efectos y sonidos de esos que te vuelan (literalmente) la cabeza. La gente ahí si, acompaño, gritó y bailó como si se cayera el mundo al otro día.

Alex Turner vs. Pablito Ruiz
El domingo era el día esperado; todo muy lindo con el sábado y su antesala, pero era el domingo lo que todos queríamos vivir. Todo muy lindo con Illya Kuryaki and the Valderramas pero Band Of Horses, era mejor opción. Catorce canciones fueron suficientes para ganarse el público, desde el comienzo (The First Song) hasta su aclamado hit (The Funeral), pasando por temas como No One's Gonna Love You, Am I A Good Man y Marry Song, demostraron de lo que son capaces y, mas aún, de que pueden llenar cualquier estadio a fuerza de voluntad y de buenos temas que han sabido cosechar en estos ocho años. Luego vino MGMT que comenzó con una suave versión de Congratulations para ir subiendo el clima de la tarde. A medida que pasaban los temas de la banda de Brooklyn, como Kids, It's Working y Time To Pretend en la mitad del show nos deleitaron con el cover Hot Smoke & Sassafrass de Bubble Puppy con la cordillera de fondo para, luego de casi una hora y monedas, ir dando de cierre el telón para lo que sería el Main Event. A esa altura de la noche, del domingo y, del fin de semana, ya no importaba el dolor, ya no dolía el cansancio o el calor.

Lista de canciones de MGMT
Se apagaron las luces y mi corazón estaba a punto de explotar, incluso puedo cerrar los ojos y sentir como todavía me tiemblan las piernas. ¿Por qué esos nervios? Fácil: Era la primera vez que los iba a ver; a diferencia de otras bandas a las que uno frecuenta y conoce sus rituales (por no decir procedimientos) esperé mucho y contuve mucho las ganas de querer informarme sobre el mismo. ¿Con qué tema abriran? ¿Cuales serán los bises? ¿Terminará con Everlong? ¿Harán todos los temas de Wasting Light? Muchas preguntas, muchas dudas y muchas emociones contenidas para poder liberarlas en tan poco tiempo.

El recital fue de los mejores que escuche. Dave se pone la banda a los hombros y la maneja con una experiencia que él solo posee. Hace y desase, grita y se calla, hacernos gritar y corear, e incluso de correr y mover el cuello a lo Cliff Burton sin siquiera despreocuparse de desgarrar esa guitarra. El comienzo con All My Life hace que te explote la cabeza de la emoción. No se guarda nada, grita a lo William Wallace; a pesar de que el público no acompañaba (Es brutal la diferencia entre el público de allá y el de acá, incluso con lluvia) toca con violencia, como si quisiera demostrar que los sentimientos que alguna vez recorrieron las venas de aquel joven de Ohio estuvieran intactas. Rope, The Pretender (Punto alto de la poesía moderna), My Hero y Learn To Fly (A.K.A. una que sepamos todos) fueron los primeros temas que Dave cantó sin parar, hasta que saludó al público pidiendo perdón por no haber venido antes. Como si tuviéramos nosotros que perdonarlo a él...

En retrospectiva, hay muchas cosas que quizá me hubieran gustado cambiar de show. Yo quizá, hubiera empezado con In Your Honor. Se también, que muchos nos quedamos con ganas de ver más y en mi particular caso, con muchas ganas de escuchar “Walking after you”, "But Honestly" o "A Matter Of Time" en vivo, pero no a modo de queja, sino a que, como hemos hablado en alguna ocasión, jamás podremos diagramar el recital perfecto.



Hubo tiempo para presentación formal de la banda, tiempo para que todos nos quedemos coreando su nombre, tiempos para solos de Tyler y Nate. Incluso solo de Dave, que por suerte, los comensales argentinos supieron llevarlo al extraño al hacerlo tocar la batería EN VIVO!



Hubo tiempo para lo que Dave considera la mejor canción de Foo Fighters (These Days), hubo tiempo para hacer una magnífica versión de In The Flesh y mejor aún para terminar la primera parte con Best Of You.

La vuelta fue especial. Desde el momento que se ve el acting que a Dave le encanta hacer tanto en videos como en persona (No puedo dejar de imaginarmelo en la vida cotideana) se sabe que uno va a reirse como nunca. Porque Foo Fighters tiene esa peculiaridad de poder hacerte subir y sacar la violencia de adentro, como de tocar lo mas profundo de tu alma y dejarte pensando casi al punto de una epifanía de vida, de esas que te hacen preguntar para que sirve todo. El regreso empezó con Wheels acústico, siguió con Time Like These, Bad Reputation junto a Joan Jett para si, como efectivamente se suponía, terminar con Everlong.



Ahora es cuando se recuerda con nostalgia el fatídico regreso, ese que se vive cuando todo el mundo sale de golpe y el transporte no es suficiente. Ahora es cuando te acordás de esas sensaciones compartidas con la persona que mas amas en el mundo y sentís que el mundo te reconforta, ese que te hace sentir el amor, hacia el mundo, hacia la música y hacia la vida. Porque, seamos sinceros, hay pocas chances de que tenga la posibilidad de volverlos a ver en vivo, pero a pesar de eso, puedo decir con total felicidad, yo formo parte de la Generación X. Yo, vos, nosotros, estuvimos ahí...

Hey You!


Antes que nada, quiero hacer un disclaimer: Si llegaste acá por casualidad o causalidad y esperas encontrarte con un review sobre el recital, podes con todo mi apoyo, salir corriendo. Primero, porque no fue/es un recital; fue una obra magníficamente compuesta tanto desde lo visual, pasando por lo teatral, con un pequeño paso por lo tecnológico hasta lo musical.

El show de ayer tendría que marcar un hito en todos los sentidos posibles. Principalmente es de la industria, quien debería ofrecer montajes así en los shows y, obviamente, mejorar la calidad de sonido. En ese sentido Roger Waters no escatimó en lo mas mínimo para hacernos sentir parte del mismo, desde la música, hasta las voces, con el paso de las balas y los helicópteros. Sean sinceros, mas de uno creyó que un helicóptero estaba volando el estadio.

 

Si, lo se; es contradictorio que la misma pared que él mismo quiso construir para separarse del público (No hay que olvidarse que él estudiaba arquitectura en la universidad) sea la que hoy, como ayer, una generaciones y a miles de personas; pero lo interesante de The Wall es que justamente se la puede utilizar para el momento en el que lo escuches; una pared en blanco puede ser la excusa perfecta para descargar emociones, sentimientos, expresarlos, aislarte o simplemente mirarla y no pensar en nada. Así de vacía, así de completa. Surgida durante una gira de Animals en Montreal, cuando un fanático fue escúpido por Waters, este imaginó construir una pared entre el escenario y la audiencia, lo que llevó posteriormente a la concepción del álbum que finalmente apareció en el año 79. Posteriormente le fueron agregando ladrillos como la guerra, el fracaso sentimental, la violencia, capitalismo e incluso, la locura.

Los primeros cinco minutos fueron mas que suficientes. Si el show hubiese terminado ahí, me habría levantado contento del asiento de River aplaudiendo y me habría ido a mi casa feliz de haber visto tal demostración de calidad sonora (Parlantes 5.1) y visual (Todavía sigo anonadado con la definición de la pantalla). Al recital no hace falta sacarle nada ni mucho menos agregarle para decir que es un antes y un después en la vida de la gente que lo presencia; ni siquiera la dolorosa ausencia de Gilmour se lamenta al saber que se necesitan dos personas para reemplazarlo. Hasta en dicha falta, Roger hace todo lo posible por alegrarte la noche.

Después de mucho análisis, después del necesario descanso del cansancio mental producido por el mismo, podemos empezar a preguntarnos si está bien que haya escenas grabadas de otros recitales e incluso sonidos pre-grabados (La única forma que encontré para descubrir cómo la imagen de la pantalla no se interpone con la animación). Sin embargo, Roger además de un gran músico, compositor y arquitecto es un gran actor, y creo sabe mejor que nadie como hacer para que nadie le de importancia a insignificantes detalles; él siente las canciones, y lo demuestra con todo su cuerpo, con la presencia, con la cara, con la mirada y con las manos. Todavía hay momentos en donde dudo si los sonidos provenían de los parlantes o eran reales, de la fidelidad que tenían los mismos. Incluso aún, al mirar los videos grabados del recital, se me vuelve a erizar la piel, a llenar los ojos de lágrimas de felicidad, al recordar dicho momento y sentir, que la pared de mi interior, se quebró. Para siempre.

Les dejo uno de los mejores momentos de la noche

Dime La Forma


Acércate, sin acercarte...Como un puente que salte la distancia.

Estamos en condiciones de decir que Spinetta ha sido mas que un músico, un poeta. Ha sido una conexión, ese derribador de murallas, generaciones, estilos y prejuicios que con el pasar de los años varios de nosotros hemos disfrutado en la soledad de nuestro hogar, en la ruta, o simplemente en momentos donde nos sentimos identificados con alguna de sus letras.

Ha sido amigo y ha tocado con todos los grandes del Rock argentino: Pappo, Charly García, Cerati y muchos (no me atrevo a decir todos) de alguna manera siempre han entendido lo importante y la importancia de su figura como referencia y tributo en sus canciones.

Son muchas las canciones del flaco y sus frases. Ahora, con mas pilas que ayer, en cuanto me enteré de la noticia, recuerdo una que me sirvió para pensar en grande: Tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie.

La primera conexión a la cual yo le quiero agradecer al flaco, fue poder disfrutar de él con mi viejo. No fueron muchos los discos que pude escuchar con él. La unión con mi viejo sólo se dio con Spinetta, Queen y, a lo último con Ray Charles; pero sí tengo el recuerdo de escuchar todo el CD Pelusón of milk en un viaje y a partir de ahí, nunca mi vida volvió a ser lo mismo. A partir de ahí entendí lo importante que era este sujeto para todo el Rock y eso me llevó a buscar nuevos horizontes, encontrando sonidos oscuros e introspectivos de la mano de Almendra y Pescado Rabioso. Aún recuerdo, cuando estudiando guitarra, grabé a CD ese Artaud molesto con Rodolfo García en batería que volaría mi cabeza.

Lo que mas me preocupa de ver que se apaguen las luces de artistas argentinos, es ver que no vienen nuevas camadas de gente que pueda inspirar a gente como inspiraba ellos. ¿Será una generación faltante o es culpa nuestra como consumidores?

Tampoco nos vamos a detener a hablar de esa mierda llamada Cáncer, o de las sabidas adicciones del flaco; prefiero quedarme con lo bueno y recordarlo así, con esas frases que me tocan el alma, las emociones y las lágrimas en los ojos...

Buena Suerte y Hasta Luego, Flaco...

Top Five de Luis Alberto Spinetta
 

Canción para los días de la vida

 

Farol de amor



Bajan

 

Despiértate nena




Spinettalandia

Ya no queda voz, pero queda el canto

Cuatro meses esperándolo. Noche perfecta, luna de fondo y tren al costado como ancla a la realidad. De alguna manera, fue larga la espera pero valió la pena. Los Piojos robaron la palabra y hasta el sentimiento, pero por alguna razón que no vamos a analizar en esta ocasión (y, quizá nunca lo hagamos) se ha convertido en un Ritual terminar el año con esta clase de recitales.

Desafortunadamente y a pesar de la imperiosa necesidad de tener uno, La Renga canceló toda la gira de Algún Rayo para el 2011 (Ya están reprogramadas las fechas para el 2012 en la página oficial de la banda) y el último trimestre se veía negro en lo que respecta a recitales. Por suerte, apareció Emiliano Granados y compañía para ponerle ritmo, color y emoción a Diciembre.

Fue un recital raro en varios aspectos. Cuesta creer que recién a los 29 años y 11 meses pude disfrutar por primera vez un recital entre los tres.
Quizá sea un aspecto que a los demás no les interese, pero si hay algo que siempre me sorprendió de "nosotros" fue que siempre pudimos admirar y aprender del gusto musical del otro, para bien o para mal; y, que nunca hayamos congeniado para vivir eso, de a tres se podría decir que era como una especie de cuenta pendiente...

Pasadas las 9:15 PM, el recital dio inicio con su ya típico poder que caracteriza a la banda uruguaya. Porque es uruguaya, aunque su cantante haya nacido en Argentina, vivió un 90% de su vida en Uruguay, y todos los demás músicos son uruguayos... Tampoco nos vamos a poner a analizar (al menos hoy) porque tenemos esa característica de querer adjudicarnos los triunfos de otros. Repasaron sus siete álbumes con un mix del que nadie se pudo quejar. Hicieron temas que no habían hecho en sus presentaciones en La Plata (El Equilibrista), temas del primer álbum (Yrigoyen), grandes temas que hacía mucho tiempo que no se escuchaban (Poco) antes de llegar al momento bajón, el cual también hacia mucho que no se escuchaba...

Atrás quedaron esos "momentos bajón" en donde la gente se sentaba a escucharlos, como si fuera un recital informal, todos en silencio, disfrutando de esos acordes acústicos. Temas como No necesito nada, Clara, Memorias del Olvido. Cielo de un solo color quedó para después, aunque YO lo habría incluido en el Top Five de temas bajones de NTVG.

 

Ese vaiben de emociones me parece genial; inclusive porque es la principal característica de la banda: Te pueden hacer subir y bajar sin necesidad de sucumbir en la obviedad. Incluso, pueden hacer una canción dolorosa (Arde, Al Vacío, Rata, Tu Defecto es el mio) sin la necesidad de caer en el ritmo pop de una balada romántica y después, en el mismo momento tocar Fuera de Control y que todo el mundo salte de un lado para el otro. Por eso disfruto esos momentos, por eso creo que todo aquel que alguna vez quiera escuchar a la banda, debe hacerlo desde el momento mas neutro pero sentimental que exista.

Como dije, fue un recital raro; de primer momento y, previo a la salida de la banda, los carteles indicaban la salida de un nuevo DVD en vivo para el 2012, lo que hacía suponer que el show iba a tener todas las luces y fuegos artificiales acordes al mismo. Murga en vivo, cuarteto vocal y un popurrí de canciones que dejaron contentos a varios de nosotros. Entre el popurrí puedo recordar: El Oficial, Tirano, Mas Mejor, Te Quiero Mas, etc. También hubo tiempo para un tango (Naranjo en Flor) con bandoneon y todo (Lo que hacía suponer que tocarían después de muuucho tiempo Cielo de un Solo Color)

Alrededor de las 11:30 y, para terminar a todo color, la banda comenzó a desplegar sus (para mi) mejores temas: No Hay dolor, Mirarte a los ojos, Una Triste Melodía, Volar, Verte Reír, Con La Misma Vara y terminar con Te Voy a Llevar (Con ese estribillo que me emociona... )

Treinta y siete canciones en total (Sumando el bis) para lo que puedo catalogar como una noche mágica tanto personal, como musicalmente hablando para terminarla con los clásicos de siempre: Pensar y No Era Cierto.

Quizá, es una simple crisis de los 30. Quizá, todavía me emociona el hecho de haber participado del (probable) DVD en vivo de otra banda que ha tocado y el hecho de pensar de que mi voz, aunque no lo parezca y no se escuche, quedará por siempre retratada (?) en algún y pueda ser escuchada por generaciones siguientes a la nuestra. Quizá, fue simplemente lo que me generó que sea el primer recital de los tres, o simplemente es que necesitaba un poco de salto, grito y aplausos...

O simplemente, la música es una de esas drogas alucinógenas que me entrega lo que necesito, como combustible para el alma.

Disco de la Semana: Noel Gallagher's High Flying Birds

¿Hacía falta que Noel Gallagher haga un disco solista para demostrar que clase de músico es? Claro que no. 

Lo primero que pensé, mientras me bajaba el disco, fue en que no era necesario ninguna comparativa con Liam; era sabido que el disco iba a ser mucho mejor logrado, elaborado, pegadizo y adictivo. Incluso, me hizo pensar en el famoso disco solista grabado por Keith Richard en el año 1988 llamado Talk is cheap, el cual era una clara indirecta para su amigo Sir. Mick Jagger el cual había comentado que podía realizar un disco por si solo y que, justamente él era el corazón de The Rolling Stones. Lo mismo pasa acá; dejando de lado el condimento de que son hermanos, de que sabemos la cantidad de discusiones y peleas que han tenido a través de los años y el pasado que separa a los hermanos Gallagher y a The Rolling Stones, no puedo dejar de recordar con una leve sonrisa la analogía.

Noel Gallagher's High Flying Birds es claramente un gran candidato para el disco del 2011. Con temas que nos devuelven al inicio de la vida de Oasis como AKA What a Life, Dream On y Everybody's On the Run, Noel nos demuestra como mantiene intacto ese sabor agridulce de sus acordes y como golpear donde mas nos duele y, peor aún, componer un estribillo pegadizo (Hang in there love, You gotta hold on / Cause everybody's on the run (everybody's on the run) que te deja dando vuelta la cabeza.

PARA MI, el disco se deja escuchar de principio a fin sin la necesidad de activar el maldito Shuffle: va de mas a menos sin que nos demos cuenta de cuando empezó a bajar para, terminar con (PARA MI) la mejor canción del disco, incluida en la versión deluxe de iTunes: A Simple Game Of Genius. Mantiene ese vaivén de emociones que nos hacen querer seguir escuchando para cambiar de ritmo, de sintonía y de sensaciones.

El corte fue el ya escuchado The Death of You and Me pero, creo que como para rememorar viejas épocas de Oasis, debería de haber salido con If I Had A Gun.

Asimismo, el disco incluye un tema inédito de Oasis (?) Stop The Clocks con un final a puro riff distorsionado que, digan lo que digan, para mi se parece al tema de esta película: http://www.youtube.com/watch?v=Ge8i8YBjWbo&t=13m17s
La portada del CD fue realizada con una cámara Polaroid en una estación de servicio de Beverly Hills que posee el techo de neón triangular...

A veinte años de Nevermind

Hoy se cumplen 20 años del disco que marcó a una generación entera. Que fue, sin ninguna duda, uno de LOS discos del Rock de los 90 (y en la música de ahí en mas) y, mas importante aún que fue una bisagra en mi vida.
Aún recuerdo, como si fuera hoy la primera vez que escuché esos gritos de violencia, de ayuda, de querer imponer una actitud al mundo, del movimiento de los pelos al viento, como si nada importara, que me quedaría marcardo en la retina, como un tatuaje del cual nunca podrán separarme.
Nevermind, fue el segundo disco de la banda Nirvana. El primero con Dave Grohl en baterías y Dave Grohl como el último baterista de la banda. Comenzó a gestarse mucho tiempo atrás, 24 años antes para ser exacto. En 1967 en un pueblo mas chico que Necochea, nació Kurt Donald Cobain; y, si bien no quiero sonar autoritario, diría que cada dia de su vida, sirvió como inspiración hasta Mayo del 91, cuando Kurt, Dave y Kris viajaron miles de kilómetros para llegar a California, con ya al menos 8 demos para grabar Nevermind. El divorcio de sus padres, la relación con su ex novia (Como siempre el amor interfiriendo en las letras de canciones) y pensamientos psicológicos lo hicieron pensar en la letra de las canciones, algo que a pesar de que la banda considere que "la musica va primero y la letra después", no por eso deja de ser importante como lo demuestra cada una y en todos sus grabaciones.
Nevermind fue integramente grabado con primeras tomas, lo que llevó a Butch Vig a buscar nuevas maneras de poder captar lo que verdaderamente la banda tenía para decir. Era mucho, y no había tiempo para perder; no se puede buscar el sonido perfecto, ni la letra perfecta ni la canción perfecta, porque no existía, ni existe ni existirá. Y eso es lo que Nirvana mantuvo con el pasar de los años y de los problemas. Atrás quedará la anéctoda en la que Dave cuenta que rompía unas telas por día de grabación, de que no se bañaron en varios días y tantas otras mas...
El solo de la guitarra y el grito final de la canción (4:20), además de darte un frio escalofrío (sic) por la espalda y llenarte las venas de sangre, te dan ganas de salir a gritarle al mundo...


Nevermind fue la última revolución de la catarcis de Kurt, de la violencia, de una forma peculiar, singular y única de expresar todo el dolor y enojo en iguales proporciones en contra de todo y de todos.
Son doce canciones de pura inestabilidad sentimental, de vaivenes de emociones que rozan lo suicida (And I swear that I don't have a gun), a lo introspectivo (I'm so ugly, that's okay 'Cause so are you) con una breve parada hacia la antosociabilidad hecha canción (I don't care what you think Unless it is about me)...
Todavía recuerdo cuando escuché este CD por primera vez; como un amigo (Q.E.P.D.) me dijo que tenía que escuchar esa canción y mi vida nunca fue lo mismo. Pasaba horas con los auriculares puestos, en el living, junto con el equipo de música escuchandolo hasta quedarme dormido, momento en el que ponía el cassette que me había grabado en el walkman para seguir escuchando. Fueron meses intensos, de mucha inestabilidad emocional, que vi reflejada y acompañada en esos acordes, en esos sentimientos vocales.

Las doce canciones tienen una historia y muchas son conocidas por todos y no hace falta decir mucho mas sobre ellas: El nombre "Smell like teen spirit" se basa en la propaganda de un desodorante; "In Bloom" canción y video hacen referencia a la idea que ellos querían imponer de la música: Nada de bandas con canciones bonitas para la suciedad. Es gracioso pensar que a pesar de no dejarse vender y querer mantener un espíritu "anticorporativo" justamente MTV sea lo que es gracias a ellos. Dave Grohl incluso comenta como todo cayó de un día para el otro, cuando fue a comprar cerveza y se dio cuenta que su tarjeta de crédito funcionaba.
Debo admitir que Nirvana me abrió un horizonte de música y sentimientos desconocidos (o apagados) en mi. A partir de ellos empecé a escuchar a R.E.M., Pearl Jam, Stone Temple Pilots, Alice in Chain, siguendo un paralelísmo y todo lo que sea punk inglés con esa idea clara de destruir todo lo que se conoce como estereotipo y ser lo que uno es. Me hizo querer aprender guitarra, a comprarme una Fender negra, a ahorrar plata para una Jaguar Custom, y a una infinidad de cosas que aún hoy, siempre me encuentro descubriendo cosas nuevas que me siguen llamando la atención; como si nunca dejara de tener 16 años...

"Es mejor consumirse que morir oxidado" decía como despedida Kurt; y lejos de omitir opinion (al menos imparcial) me gusta pensar que no había un mejor final de lo que fue. Hasta su suicidio fue artístico; con el disco, con la carta, la forma, el momento y las emociones.
No me resta mas que darle las gracias, muchas por dejarme conocer su pequeño mundo en 42:38 minutos. Porque todas las historias tienen un comienzo. Porque siempre se puede encontrar el punto de partida, el primer paso, hacia lo desconocido, hacia el infinito, hacia la muerte, hacia vida...


Oh well, whatever, nevermind...

La Renga - Santa Fe - Rosario - Camping Municipal Parque Alem

Un recital dura mas que las tres horas en las que los artistas suben y bajan del escenario. Pero comienza antes. Mucho antes.

Para muchos de nosotros seguramente comenzará en varias y distintas etapas; pero lo importante es que comience. Siempre. El comenzar es hermoso en cualquier proceso: los preparativos, dejar volar la imaginación, que aparezca la ansiedad mezclada de emoción, las ganas que te dibujan esa sonrisa de querer que llegue YA ese momento; esperarlo y pensarlo en el trabajo, en tu casa, o mientras viajas y te imaginas viajando, pero con un destino mas específico. No se como será en otras partes del universo, pero este recital, como todos los anteriores comenzó muchos meses atrás, cuando al enterarme de que La Renga iba a presentar el disco; comenzamos con los preparativos de investigación sobre cómo obtener las entradas y estar así presentes en la presentación oficial de Algún Rayo, el 11vo. disco de la banda de Mataderos.

No había otro lugar en el que estar. No había forma de perderse semejante evento. No había mejor manera de terminar el año. El recital es mas que el show en Rosario, la idea de salir de viaje con amigos, compartir momentos, risas, saltos, gritos, cambiar de aire y que ese aire se contagie de música para el oído de treinta mil personas que delilaron con el los doce nuevos temas de Algún Rayo es lo que a mi gusto, debería de suceder todos los años, y mas en fechas cercanas al treinta y uno.

El primer corte, Poder ya prometía lo que la banda había estado trabajando en estos últimos dos años desde su anterior disco Trueno Tierra. No era ni fue erróneo suponer que el recital no estaría a la altura, y lo estuvo. Desde que empezó hasta que terminó la banda no bajó ni por un momento esa euforia que mantiene la furia de la bestia rock desde hace décadas atrás. Si bien siempre termina el recital con ganas de mas y con las gana de salir y comprar la entrada para el show del próximo día (Aún me cuesta entender porqué las bandas no ponen cajeros a la salida del recital, ¡sería un éxito de ventas!) esta vez el sentimiento fue mas que el pensamiento y varios se quedaron un día mas para disfrutar de la segunda fecha. Tuvo sonido, tuvo color, a pesar de la lluvia antecesora el campo estaba en perfecto estado para saltar y disfrutar. Se escuchaba perfecto desde cualquier parte del lugar y eso, al menos para mi, es impagable.

Todo viaje tiene sus anécdotas, los ansiosos que viajan antes por disponibilidad, los que viajan en el último micro disponible y los que casi se lo pierden por querer comprar un pancho antes de subir. De eso se trata este proceso de bailar en una pata a fin de año, de despedirlo saltando, y disfrutando con mis seres queridos. En mi caso, treinta mil personas disfrazados de amigo que se dan lugar sea adonde nos lleve la vida, para sentirnos que el destino ciudad futura, es adonde haya Algún rayo...

 


Pasaron muchos años desde mi último recital y hasta que no estuve adelante del escenario, que no me percaté de cuánto necesito de estos recitales, de cuanta energía me transporta, fluye, contagia, genera y me inyecta tanto como para terminar el año (como excusa de tener que llegar a fin de año para esto) como nafta para el nuevo año que está a punto de comenzar. 

Por eso no importa cuando comienza el recital para vos, que estas leyendo esto, sino que no tiene fin, porque el recuerdo persistirá, por los siglos de los siglos...

Regina Spektor - 6 de Octubre - Gran Rex

Todavía no me acostumbro a los recitales en el Gran Rex, hay algo extraño en ir a escuchar a una banda a un lugar cerrado, con butacas sentado. Si lo tengo que escribir sin filtro, tengo que decir que me molesta ir a un recital lleno de mujeres maquilladas como para una fiesta de la Embajada de Holanda, de tener a Mike Aminoguera (o como se escriba) adelante mio, o escuchar de las personas de atrás decir "pero en Nueva York (No New York) te lo comprás mas barato"; todo eso me deja un sabor amargo. Y si a eso le sumo un cartel con trescientas capas de photoshop en la cara de Cacho Castaña y otro de Cristian Castro con "La Nave Del Olvido" (Que dicho sea de paso, yo si fuera La Renga le haría juicio por matar una perfecta canción) el combo está casi completo.
Pero todo eso desaparece al sentarme en mi asiento y ver un piano de cola larga, negro y una batería; tengo la alta sensación de que va a ser un recital de esos que te van a llegar al corazón, cante la canción que cante y se olvide de la(s) canción(es) que querías escuchar, porque no hay mejor sonido que un piano (De hecho, lo hizo cambiar porque el primero que le pusieron no le gustaba el sonido).
Pasadas las diez de la noche, las luces se apagan y aparece ante nosotros, lo que parece ser una de las personas mas tímidas que vi en mi vida, introspectiva, dubitativa pero natural que la hacen especial, única, como su enorme voz y su sencillez para generar un clima celestial con un juego de luces y su voz.
El recital empezó tranquilo, con los primeros dos temas de su último trabajo Far y para mi sorpresa, cuando venía el mejor tema del disco se fue para Folding Chair y seguir así hasta terminar una seguidilla de ocho temas (Si no me falla la memoria) para que los otros integrantes (Violín, Chelo y Batería) la dejen sola para ofrecer un verdadero espectáculo.
Vuelvo a repetir, es impresionante ver como una persona tan tímida, que habla en voz baja ante el efusivo cariño del público, y que habla lo mínimo necesario y mira cuidadosamente adonde moverse antes de hacerlo, se transforma en el primer momento en el que la tecla de su piano produce sonido para despegar una voz tan clara, armoniosa y potente, digna de una persona con un caracter peculiar, vale la pena cualquier cosa que me podría haber molestado al principio del mismo.
El único punto flojo del recital, es que todos nos quedamos con un sabor amargo, esperábamos (¿Necesitábamos?) un poco más, aunque me di cuenta muchas cuadras después de que en realidad, esa voz nos transportó a una galaxia tan lejana y pacífica que nuestro ser se mantuvo como extraído de la realidad que nos tormenta día a día y que por un puñado de horas desapareció de nuestros corazones y nuestra mente.
Para completar un muy buen repertorio, Regina nos deleito con una canción a Cappella que hizo una vez muestra de la grandiosa voz que tiene y una version de That Time rasgando una guitarra impecablemente lustrada amarilla que aún resuena la palabra juicy en mi mente...
En el bis, no quedó duda de lo que estuvo reafirmando durante toda la noche: Puede tocar y cantar de manera excelente y que grabar un disco con ella debe ser la tarea más fácil del mundo: Pones REC, la sentás a que cante y te maravillas...

Canciones
The Calculation
Eet
Folding Chair
Machine
Laughing with
Better
Mary Ann
On the radio (A Cappella)
Dance Anthem of the 80´s
That time
Aprés Moi
Human of the Year
Poor Little Rich boy
Music Box
Man With a Thousand Faces

Bis
Samson
Us
Fidelity
Hotel Song

Coldplay - River Plate - 26 de Febrero

Es extraño para esta persona (osea yo) haber ido a un recital tan... antagónico como este, previa visita de los cuatro jinetes del apocalipsis. Un recital tan extraño donde sobraban los extranjeros, las mujeres y la buena onda. Incluso no se asemeja ni se acerca a una comparación de recitales de Calamaro, Cerati o NTVG; en absoluto, esto fue y será una experiencia única e inigualable. Es extraño que a pesar de haber pasado dos semanas y de haber plasmado los sentimientos en varias hojas de papel, notepads y notas en el celular, aún sienta escalofríos al escuchar las canciones en el iPod (Porque desde ese día, no pude dejar de escucharlas todas), los recuerdos aún permanecen a flor de piel y el simple grito de esa cálida voz hace que una suave brisa suba a través de mi espalda. Escribir todo lo que sentí durante esas tres horas nunca será suficiente y mis palabras estarán muy lejos de plasmar todo lo vivido por esas sesenta mil personas que asistieron esa noche. Pero mi imaginación se quedó corta ¡Por lejos! Los efectos, las canciones, los gritos, los globos, las mariposas, la ola de celulares e incluso hasta lo bizarro de la banda soporte fue, analizandolo en retrospectiva, algo único que no se volverá a repetir al menos hasta que vuelvan a tocar en mi país (o bien, tenga la suerte de verlos en algún lugar del mundo).
Pasados quince minutos de las nueve como típicos ingleses, empezaron el show que durante casi dos horas fue ininterrumpido solo por algunas frases (porque no fueron solo palabras) de Chris Martin en un muy luchado pero entendible español; y para no dejar a nadie disconforme, improvisaron un escenario a la altura del campo (osea, al finalizar el VIP) para poder verlos lo mas cerca posible.
Acá dejo un video de la cercanía de los mismos... No lo podía creer!




Completé una tarea pendiente que era ver a esta banda en vivo. Ocho meses con antelación compré las entradas sabiendo que no me arrepentiría; y las miré durante todas las mañanas, los 240 días quietas, inmóviles en mi mueble, y me ilusioné, emocioné e imaginé como sería el recital. No faltó nada, no sobró nada, tocaron el tiempo exacto que tenían que tocar, pusieron los efectos mas impresionantes que pudieran poner y como si fuera poco la gente acompaño cada nota, cada acorde y cada grito. Incluso, me sorprende que nosotros siendo argentinos individualistas y egoístas como somos, hayamos podido completar una ola bananera por nuestra propia cuenta sin depender de nadie, una muestra mas de las cosas que se pueden conseguir trabajando juntos.
Si sintiera lo que sentí en el recital, todos los días, sería y viviría feliz; por que con esa sensación salimos todos los presentes. Y creo que para los viejos seguidores de Coldplay... no fueron sólo las maripositas (que nos llevamos en los bolsillos ) ni los fuegos artificiales... Fue más que eso, más!
Y como si fuera poco, al final del concierto, nos dieron una copia de leftrightleftright como un recuerdo que atesoraré por siempre.



No importa lo que digan: nadie me va a sacar la sonrisa por un laaaaaaaaargo tiempo.

Lista de Temas (Si me olvidé de alguno, sepan disculpar)

Life In Technicolor
Violet Hill
Clocks
In My Place
Yellow
Glass Of Water
Cemeteries Of London
42
Fix You
Strawberry Sing
God Put A Smile Upon Your Face / Talk
The Hardest Part
Postcards From Far Away
Viva La Vida / Lost!
Por una cabeza (Carlos Gardel)
Death Will Never Conquer / Billy Jean / Don Quixote
Viva Remix

Bis

Politik
Lovers In Japan
Death And All His Friends

Bis 2
The Scientist
Life in Technicolor ii