Mostrando las entradas con la etiqueta Nirvana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Nirvana. Mostrar todas las entradas

De aquí para allí (AKA Back & Forth)


Por segundo año Lollapalooza reunió a más de cien mil personas durante el fin de semana en Santiago de Chile. Para los que recién se desayunan, lamentablemente no mucho tiene que ver con el festival Hullabalooza de Los Simpsons al que, seguramente muchos de nosotros nos habría gustado asistir. Lollapalooza es un festival original de Estados Unidos, que se originó consecutivamente entre los años 1991 hasta 1997 bandas como Jane's Addiction; para hablar en criollo, sería el WoodStock de los 90. Todavía me asombra como es que esta clase de festivales no llegan a suelo argentino. ¿Serán los costos? ¿Serán los empresarios? ¿Serán las bandas? Nevermind, estamos acá para conmemorar y hacer honor a algo mas importante; era por eso que era donde yo sentía que debía estar; era la primera vez en que Dave Grohol y compañía pisarían suelo sudamericano con esa banda descomunal llamada Foo Fighters (Si, dejamos de lado su visita con Nirvana en 1994). Era además, mi primer festival, esa enciclopedia interactiva que te muestra lo que es vivir música, como una Enciclopedia de Rock (Capusotto Dixit) que querés absorber, que se apodere de tu ser y salir a gritar a los cuatro vientos que no hay mejor lugar en donde estar parado que ante toda esa gente sin ningún otro interés que ese: La música. De lado queda el sol, de lado queda el exquisito humor chileno y todas las cosas por las que uno tiene que pasar para llegar a esos dos -al principio- interminables días. Era y, es, la ocasión perfecta para poder festejar y disfrutar de esas bandas que siempre quisiste escuchar pero que sabes que hay altas probabilidades de que jamás las encuentres en tu país; y, a menos que seas millonario y puedas ir a recitales de país en país, hay que aprovechar esas 48 horas de pura música.

Friendy Fires, TV On The Radio, Foster The People, Gogol Bordello y Morodo fueron algunas de las bandas que empezaron a calentar las tardes de ese fin de semana glorioso en el Parque O’Higgins para dar lugar a las bandas que todos queríamos ver; y cuando digo todos, me refiero a todos aquellos que asistimos al festival con el fin de escuchar música y no como acto de presencia (No me atrevo a decir Check In) para encajar en esta Generación X. Es sabido que en todo recital hay gente que va para simplemente poder subir una foto en las redes sociales de su preferencia pero este caso fue, por lejos, el peor de todos.

El Sábado fue el turno de Cage The Elephant, Gentleman y Gogol Bordello, quien le dejó el paso a la banda liderada por Alex Turner: LA banda del Sábado (¿En serio tenía que cerrar Bjork?). Es raro decir esto, pero me sorprendió que Alex vaya diciendo de qué álbum era/es cada tema. ¿Es algo normal en él o simplemente lo hizo porque tenía miedo de que la gente no sepa qué música toca? Creo que hay un momento bisagra en la vida del artista en donde este ya no tendría que explicar el origen de sus temas sino, simplemente, cantarlos aunque sea con el mejor estilo Pablito Ruiz. El Riff de "Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair" fue detonador suficiente para que la emoción desbordara por mis venas. Siguieron jugando con la ebullición en mis venas con Teddy Picker, Crying Lightning, The Hellcat Spangled Shalalala, Library Pictures y Brianstorm; así fueron yendo y viniendo por sus discos de estudio para terminar su repertorio con When the Sun Goes Down. Después de mucho gritar y esperar por R U Mine y, sus hits más conocidos (Fluorescent Adolescent, 505) la banda de Sheffield se despidió del escenario y de Chile para darle lugar a Bjork, momento que no podrá ser comentado por mi, porque me fui a ver en lo que yo considero el mejor teatro multiuso de TODA latinoamérica: El Movistar Arena, quien albergó al famoso Calvin Harris; lugar que fue propicio para que el DJ pueda desplegar una batería de luces, efectos y sonidos de esos que te vuelan (literalmente) la cabeza. La gente ahí si, acompaño, gritó y bailó como si se cayera el mundo al otro día.

Alex Turner vs. Pablito Ruiz
El domingo era el día esperado; todo muy lindo con el sábado y su antesala, pero era el domingo lo que todos queríamos vivir. Todo muy lindo con Illya Kuryaki and the Valderramas pero Band Of Horses, era mejor opción. Catorce canciones fueron suficientes para ganarse el público, desde el comienzo (The First Song) hasta su aclamado hit (The Funeral), pasando por temas como No One's Gonna Love You, Am I A Good Man y Marry Song, demostraron de lo que son capaces y, mas aún, de que pueden llenar cualquier estadio a fuerza de voluntad y de buenos temas que han sabido cosechar en estos ocho años. Luego vino MGMT que comenzó con una suave versión de Congratulations para ir subiendo el clima de la tarde. A medida que pasaban los temas de la banda de Brooklyn, como Kids, It's Working y Time To Pretend en la mitad del show nos deleitaron con el cover Hot Smoke & Sassafrass de Bubble Puppy con la cordillera de fondo para, luego de casi una hora y monedas, ir dando de cierre el telón para lo que sería el Main Event. A esa altura de la noche, del domingo y, del fin de semana, ya no importaba el dolor, ya no dolía el cansancio o el calor.

Lista de canciones de MGMT
Se apagaron las luces y mi corazón estaba a punto de explotar, incluso puedo cerrar los ojos y sentir como todavía me tiemblan las piernas. ¿Por qué esos nervios? Fácil: Era la primera vez que los iba a ver; a diferencia de otras bandas a las que uno frecuenta y conoce sus rituales (por no decir procedimientos) esperé mucho y contuve mucho las ganas de querer informarme sobre el mismo. ¿Con qué tema abriran? ¿Cuales serán los bises? ¿Terminará con Everlong? ¿Harán todos los temas de Wasting Light? Muchas preguntas, muchas dudas y muchas emociones contenidas para poder liberarlas en tan poco tiempo.

El recital fue de los mejores que escuche. Dave se pone la banda a los hombros y la maneja con una experiencia que él solo posee. Hace y desase, grita y se calla, hacernos gritar y corear, e incluso de correr y mover el cuello a lo Cliff Burton sin siquiera despreocuparse de desgarrar esa guitarra. El comienzo con All My Life hace que te explote la cabeza de la emoción. No se guarda nada, grita a lo William Wallace; a pesar de que el público no acompañaba (Es brutal la diferencia entre el público de allá y el de acá, incluso con lluvia) toca con violencia, como si quisiera demostrar que los sentimientos que alguna vez recorrieron las venas de aquel joven de Ohio estuvieran intactas. Rope, The Pretender (Punto alto de la poesía moderna), My Hero y Learn To Fly (A.K.A. una que sepamos todos) fueron los primeros temas que Dave cantó sin parar, hasta que saludó al público pidiendo perdón por no haber venido antes. Como si tuviéramos nosotros que perdonarlo a él...

En retrospectiva, hay muchas cosas que quizá me hubieran gustado cambiar de show. Yo quizá, hubiera empezado con In Your Honor. Se también, que muchos nos quedamos con ganas de ver más y en mi particular caso, con muchas ganas de escuchar “Walking after you”, "But Honestly" o "A Matter Of Time" en vivo, pero no a modo de queja, sino a que, como hemos hablado en alguna ocasión, jamás podremos diagramar el recital perfecto.



Hubo tiempo para presentación formal de la banda, tiempo para que todos nos quedemos coreando su nombre, tiempos para solos de Tyler y Nate. Incluso solo de Dave, que por suerte, los comensales argentinos supieron llevarlo al extraño al hacerlo tocar la batería EN VIVO!



Hubo tiempo para lo que Dave considera la mejor canción de Foo Fighters (These Days), hubo tiempo para hacer una magnífica versión de In The Flesh y mejor aún para terminar la primera parte con Best Of You.

La vuelta fue especial. Desde el momento que se ve el acting que a Dave le encanta hacer tanto en videos como en persona (No puedo dejar de imaginarmelo en la vida cotideana) se sabe que uno va a reirse como nunca. Porque Foo Fighters tiene esa peculiaridad de poder hacerte subir y sacar la violencia de adentro, como de tocar lo mas profundo de tu alma y dejarte pensando casi al punto de una epifanía de vida, de esas que te hacen preguntar para que sirve todo. El regreso empezó con Wheels acústico, siguió con Time Like These, Bad Reputation junto a Joan Jett para si, como efectivamente se suponía, terminar con Everlong.



Ahora es cuando se recuerda con nostalgia el fatídico regreso, ese que se vive cuando todo el mundo sale de golpe y el transporte no es suficiente. Ahora es cuando te acordás de esas sensaciones compartidas con la persona que mas amas en el mundo y sentís que el mundo te reconforta, ese que te hace sentir el amor, hacia el mundo, hacia la música y hacia la vida. Porque, seamos sinceros, hay pocas chances de que tenga la posibilidad de volverlos a ver en vivo, pero a pesar de eso, puedo decir con total felicidad, yo formo parte de la Generación X. Yo, vos, nosotros, estuvimos ahí...

A veinte años de Nevermind

Hoy se cumplen 20 años del disco que marcó a una generación entera. Que fue, sin ninguna duda, uno de LOS discos del Rock de los 90 (y en la música de ahí en mas) y, mas importante aún que fue una bisagra en mi vida.
Aún recuerdo, como si fuera hoy la primera vez que escuché esos gritos de violencia, de ayuda, de querer imponer una actitud al mundo, del movimiento de los pelos al viento, como si nada importara, que me quedaría marcardo en la retina, como un tatuaje del cual nunca podrán separarme.
Nevermind, fue el segundo disco de la banda Nirvana. El primero con Dave Grohl en baterías y Dave Grohl como el último baterista de la banda. Comenzó a gestarse mucho tiempo atrás, 24 años antes para ser exacto. En 1967 en un pueblo mas chico que Necochea, nació Kurt Donald Cobain; y, si bien no quiero sonar autoritario, diría que cada dia de su vida, sirvió como inspiración hasta Mayo del 91, cuando Kurt, Dave y Kris viajaron miles de kilómetros para llegar a California, con ya al menos 8 demos para grabar Nevermind. El divorcio de sus padres, la relación con su ex novia (Como siempre el amor interfiriendo en las letras de canciones) y pensamientos psicológicos lo hicieron pensar en la letra de las canciones, algo que a pesar de que la banda considere que "la musica va primero y la letra después", no por eso deja de ser importante como lo demuestra cada una y en todos sus grabaciones.
Nevermind fue integramente grabado con primeras tomas, lo que llevó a Butch Vig a buscar nuevas maneras de poder captar lo que verdaderamente la banda tenía para decir. Era mucho, y no había tiempo para perder; no se puede buscar el sonido perfecto, ni la letra perfecta ni la canción perfecta, porque no existía, ni existe ni existirá. Y eso es lo que Nirvana mantuvo con el pasar de los años y de los problemas. Atrás quedará la anéctoda en la que Dave cuenta que rompía unas telas por día de grabación, de que no se bañaron en varios días y tantas otras mas...
El solo de la guitarra y el grito final de la canción (4:20), además de darte un frio escalofrío (sic) por la espalda y llenarte las venas de sangre, te dan ganas de salir a gritarle al mundo...


Nevermind fue la última revolución de la catarcis de Kurt, de la violencia, de una forma peculiar, singular y única de expresar todo el dolor y enojo en iguales proporciones en contra de todo y de todos.
Son doce canciones de pura inestabilidad sentimental, de vaivenes de emociones que rozan lo suicida (And I swear that I don't have a gun), a lo introspectivo (I'm so ugly, that's okay 'Cause so are you) con una breve parada hacia la antosociabilidad hecha canción (I don't care what you think Unless it is about me)...
Todavía recuerdo cuando escuché este CD por primera vez; como un amigo (Q.E.P.D.) me dijo que tenía que escuchar esa canción y mi vida nunca fue lo mismo. Pasaba horas con los auriculares puestos, en el living, junto con el equipo de música escuchandolo hasta quedarme dormido, momento en el que ponía el cassette que me había grabado en el walkman para seguir escuchando. Fueron meses intensos, de mucha inestabilidad emocional, que vi reflejada y acompañada en esos acordes, en esos sentimientos vocales.

Las doce canciones tienen una historia y muchas son conocidas por todos y no hace falta decir mucho mas sobre ellas: El nombre "Smell like teen spirit" se basa en la propaganda de un desodorante; "In Bloom" canción y video hacen referencia a la idea que ellos querían imponer de la música: Nada de bandas con canciones bonitas para la suciedad. Es gracioso pensar que a pesar de no dejarse vender y querer mantener un espíritu "anticorporativo" justamente MTV sea lo que es gracias a ellos. Dave Grohl incluso comenta como todo cayó de un día para el otro, cuando fue a comprar cerveza y se dio cuenta que su tarjeta de crédito funcionaba.
Debo admitir que Nirvana me abrió un horizonte de música y sentimientos desconocidos (o apagados) en mi. A partir de ellos empecé a escuchar a R.E.M., Pearl Jam, Stone Temple Pilots, Alice in Chain, siguendo un paralelísmo y todo lo que sea punk inglés con esa idea clara de destruir todo lo que se conoce como estereotipo y ser lo que uno es. Me hizo querer aprender guitarra, a comprarme una Fender negra, a ahorrar plata para una Jaguar Custom, y a una infinidad de cosas que aún hoy, siempre me encuentro descubriendo cosas nuevas que me siguen llamando la atención; como si nunca dejara de tener 16 años...

"Es mejor consumirse que morir oxidado" decía como despedida Kurt; y lejos de omitir opinion (al menos imparcial) me gusta pensar que no había un mejor final de lo que fue. Hasta su suicidio fue artístico; con el disco, con la carta, la forma, el momento y las emociones.
No me resta mas que darle las gracias, muchas por dejarme conocer su pequeño mundo en 42:38 minutos. Porque todas las historias tienen un comienzo. Porque siempre se puede encontrar el punto de partida, el primer paso, hacia lo desconocido, hacia el infinito, hacia la muerte, hacia vida...


Oh well, whatever, nevermind...